factores de riesgo en la nieveAhora que el invierno ya está aquí y la nieve ha hecho ya acto de presencia, la temporada de esquí vuelve como cada año para estas fechas y para muchos es motivo de alegría, pues pueden volver a practicar este tipo de deporte.  También provoca que el paisaje de la montaña cambie de manera radical y ésto invite a disfrutar de otro tipo de actividades como un paseo en raquetas.  Independientemente del tipo de actividad que hagamos, no debemos olvidar que nos encontramos en un espacio que puede tener cierto grado de riesgo, y es que una avalancha de nieve en la montaña es un hecho se puede producir y debemos saber cómo reaccionar en el caso de que nos encontremos en esta situación.

Antes de nada tendremos en cuenta aquellos factores que pueden resultar de riesgo, como por ejemplo la intensidad de las nevadas en los días previos. Si los días anteriores ha nevado copiosamente y ha descendido la temperatura, habrá generado que el manto no esté compacto y que se pueda deslizar fácilmente.  También es importante evitar salir en las horas de máxima exposición solar (entre las 14 horas y las 17.00), pues el calor del sol puede favorecer que la nieve se derrita y derivar en un alud.  

Si aún a pesar de estos factores y de haber comprobado que el índice de riesgo de aludes no era alto, nos encontramos ante una avalancha, deberemos primero de todo intentar esquivarla. Si vemos que no es posible y llevamos puestos los esquís o las raquetas, nos los quitaremos para evitar que hagan de ancla.  En el caso de que nos alcance, deberemos realizar movimientos semejantes a cuando nadamos, para intentar mantenernos en la superficie del alud.  Si nos hundimos, buscaremos como volver a la superficie, si estamos desorientados y no tenemos claro hacia dónde está, podemos hacer uso de nuestra saliva y ver hacia dónde cae.   Si estamos hundidos evitaremos gritar (salvo que oigamos voces) para ahorrar oxígeno y no provocar más avalanchas, pues la propia vibración del  sonido puede desencadenar más avalanchas.  Y nunca está de más llevar un móvil con geolocalizador, por si acaso.  Ante todo, lo mejor para evitar una avalancha es la precaución, y ante una avalancha, actuaremos con cabeza e intentaremos por todos los medios evitar dejarnos llevar por el pánico.

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